ContactoSi tienes alguna pregunta, puedes enviar un mensaje a través del formulario de contacto de este sitio EtiquetasBuscadorCarrusel de imágenes |
¿Puede internet atrofiarte el cerebro?
Enviado por sitio la legua.cl
el 24/07/2010 a las 4:32
Nicholas Carr en su nuevo libro “The shallows” (que podríamos traducir como “el bajo fondo”, y cuyo subtítulo es “lo que internet hace a nuestros cerebros”), afirma que internet, los computadores, Google, Twitter, transforman nuestra actividad intelectual, en detrimento de nuestra capacidad para leer cosas largas, actividad crítica para el funcionamiento de nuestras sociedades. Carr considera que la web nos hace estúpidos, como lo resume en una columna publicada en la revista Wired: “No tiene nada de malo absorber informaciones rápidamente y por partes. Siempre hemos hojeado los periódicos, y regularmente recorremos con la vista los libros y revistas para captar lo esencial. Encandilados por los tesoros de la red, estamos ciegos a los estragos que hacemos pesar sobre nuestra vida intelectual y nuestra cultura. Lo que experimentamos es, en un sentido metafórico, una inversión de la trayectoria de la civilización: evolucionamos desde cultivadores del conocimiento personal a recolectores de la selva de datos electrónicos. En ese proceso, parecemos destinados a sacrificar una gran parte de lo que hace tan interesantes a nuestros espíritus”. Cuidadoso de hacer propuestas concretas, Carr llega hasta a proponer eliminar los vínculos al final de los artículos, para facilitar la lectura y la concentración. Sin embargo, no todo el mundo es tan categórico. El sicólogo Steven Pinker recuerda que la desconfianza actual no tiene nada de nuevo. Las mismas cosas se dijeron después de la invención de la imprenta o la televisión. Es función propia de nuestros cerebros aprender cosas nuevas. “Los críticos de los nuevos medios utilizan a veces a la ciencia misma para hacer valer su causa, invocando investigaciones que muestran cómo ‘la experiencia puede modificar al cerebro’. Pero los científicos entornan los ojos ante ese discurso. Sí: cada vez que aprendemos una información o una destreza, la forma en que se organizan nuestras neuronas cambia. La existencia de una plasticidad neuronal no significa que nuestro cerebro sea una masa de arcilla desmenuzada por la experiencia”. El periodista científico Jonah Lehrer, autor de “Cómo decidimos”, afirma igualmente, en una magistral respuesta a Carr, que todavía es demasiado temprano para sacar una conclusión sobre los efectos negativos de la web. Los elementos de prueba que utilizan los escépticos de internet podrían de hecho ser usados para afirmar que no debiéramos caminar por una calle porque la carga cognitiva es allí mucho más grande, como afirmaba en 2008 un grupo de científicos al mostrar los dramáticos efectos de una caminata por la ciudad sobre la memoria, el control de sí mismo y la atención visual. “En base a esos datos, sería fácil concluir en que debiéramos evitar la metrópolis y permanecer en casa”, responde Lehrer. Saboteando Carr sostiene que nos estamos saboteando, al pasar de una atención sostenida a la superficialidad frenética de internet. Según él, debido a nuestra elasticidad neuronal, estamos convirtiéndonos en los espejos del medio que se utiliza. Para Carr, el cerebro es una máquina para procesar información, configurada por la naturaleza de las informaciones que procesa. No cabe duda alguna de que internet cambia nuestro cerebro, recuerda Lehrer. Para Carr deja de mencionar que internet es buena también para el espíritu. Un estudio sobre el conjunto de los estudios dedicados a los efectos cognitivos de los videojuegos, por ejemplo, muestra que el juego lleva a mejorías significativas en los desempeños de varias tareas cognitivas. “Un estudio de 2009 de la universidad de California, en Los Angeles, constató que la ejecución de búsquedas en Google ha llevado a una mayor actividad en la corteza pre-frontal dorso-lateral. Hecho interesante, esta zona alberga talentos precisos, como la atención selectiva y el análisis intencional, que Carr dice que han desaparecido en la época de internet. En otras palabras, Google no nos hace más estúpidos, ya que el ejercicio de nuestros músculos mentales nos hace siempre más inteligentes. Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS
|
Carrusel de imágenesVideos
Últimos artículos
Inicia tu sesiónDifunde este sitio |
||
Comentarios recientes
hace 5 días
hace 2 semanas
hace 3 semanas
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes