|
Suscríbete Carrusel de imágenesContacto Usuarios registradosContenidos más leídos del mesLo más leído escrito desde el 08 agosto 2010
Últimas encuestasTRIBUNAL POPULAR.....Resultados :
Total de votos: 13
Esta encuesta está cerrada. Estuvo disponible 20 día(s) desde el 25/02/2010. |
Hecho bolsa: Que va a morirse Víctor?
Enviado por sitio la legua.cl
el 14/12/2009 a las 12:52 AM
El domingo pasado enterraron a Víctor. Sin justicia aún y tal vez sin justicia nunca, una masa fragante de chusma y burguesía lo acompañó en su vuelta al Cementerio General ahora con la certeza genética de la ternura de sus huesos mortales. Durante varios días se le estuvo velando en el Galpón que lleva su nombre. Filas de hombres y mujeres esperaban pacientes su turno para entrar, con una solemnidad extraña para esta época, con ganas pudorosas pero perceptibles de dejar de ser una fila punga para volver a ser columna. Una hilera de niñas bonitas hacía ramos de rosas rojas sobre el escenario y miraban jóvenes ese respeto por la muerte, ese absurdo atávico, inviolable e inalienable, de querer los huesos del prójimo para darle sentido a su adiós. El chamanto rojo impoluto que le regaló Angelita Huenumán cubría los pies del cajón rústico y uno no podía dejar de preguntarse qué manos de carpintero habían hecho eso. No se pensaba en las manos de los que hicieron la barbarie en el Estadio Chile. No había odio ni consignas anti-conchesumadres, no había bilis negra ni las polainas de la Historia mala onda, porque estaba el rostro de Víctor para que no hubiera. En una gigantografía sin photoshop, se velaba y nos velaba con su rostro sonriente de mestizo lindo, con sus arrugas de sol y risa, con su pelo zambito y sus dientes de marfil, con sus pómulos indiecitos y sus ojos de Luchín. Todos querían cantarle una canción, decirle una frasecita, tocar piolita el chamanto de Angelita, tratar de entender cómo mierda se pudo ser tan hijo de puta para hacer tanto daño. Hace unos días también se cumplió un aniversario de la muerte de pinocho. Y van a tener misa pero no decencia, y van a tener recuerdos, pero no sentimientos. Y van a escuchar a los ridículos Quincheros y no las canciones eternas. Será consuelo de tontos, pero también de muchos. Afuera del galpón de Víctor un choclón de lanas convivía en la Plaza Brasil con una euforia de feria, cura’os, vola’os, con bochinche de charangos, perdedores, con barbas de otros tiempos, con sospecha de lumpen, jaraneando en la risa y la yerba, tristísimos en el delirium que se acordaba del Víctor, mezclando la memoria con la chacota, comprando cigarros sueltos y algodones de azúcar, armando un croquis contradictorio, rabioso, desconcertante, una arpillera que se parece dolorosamente a Chile, sobreviviendo un duelo que les ha durado toda la vida. Ahora quieren ponerle el nombre de Víctor a la estación de Metro Unión Latinoamericana. El poeta Pablo Paredes posteaba hace unos días que le parecía un yerro cambiar ese nombre lindo por otro que dijera lo mismo, que redunda lo tautológico cambiar la idea de unión latinoamericana por la de Víctor Jara, porque significan lo mismo. Habiendo tanto nombre feo, facho, deslucido y desgraciado, debieran dárselo al que más lo necesitara, tal como Víctor dio alegría y tristezas de clase donde más se le urgía. Hoy día hay elecciones y nos prometen un futuro bastardo. Pienso en Historia y memoria, pienso en lo que le hicieron y nos hicieron y no me cae la teja de que ahora los votemos. No entiendo ni quiero entender. Me gustaría un abrazo de Víctor Jara. *Dramaturgo chileno, autor de “Las niñas araña” y “H.P.” (Hans Pozo). Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS
|
BuscadorVideos
Suscríbete a este Sitio |
||
Comentarios recientes
hace 5 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana