
Me avisan que hay un viaje a curacautin, pueblo cerca de Temuco, nuevamente me invitan como reemplazo del sonidista, (curacautin, = cura/piedra, cahuin/reunión).
La salida estaba prevista para las, 21:00, horas, la espera comienza desde las 20:30, los nervios me invaden, el Terminal santiago, me absorbe, mis ojos se ubican en el piso, cientos de pies caminan apurados, cientos de maletas previstas para un buen pasar en lo que se puede llamar, la ultima oleada de vacaciones. Niños contentos de conocer nuevas experiencias, de hecho cierro mis ojos y me convierto al pasado, cuando con los papas, viajábamos a Osorno, y nos recibía Rió Bueno, La Unión, Los Maitenes, la abuela, los tíos, los primos huasitos, esos mismos que al principio se escondían al ver a estos santiaguinos y sus ropajes con calzado extraño, pero que al final, lloraban porque teníamos que volver a la podrida urbe santiaguina, que para ellos era inalcanzable.
En estos viajes de niño, los primos nos interrogaban, sobre el rió, que cruza la ciudad, sobre como era andar en ese tren bajo la tierra, del cerro con sus animales, sobretodo los leones. Por tanto con mi hermano nos transformábamos en prodigiosos juglares que cantaban sus experiencias a esos niños que solo veían a santiago por la tele.
El Terminal de a poco se inunda de viajeros. Son las 20:55 y me preocupa que los compañeros de viaje todavía no lleguen. Salgo a la calle buscando algún rastro, de pronto me topa la palomita. Pregunto nervioso por los otros y me indica con el dedo donde se ubican.
El Lulo, Homer y un antiguo integrante del grupo, Rewin conversan con carcajadas como fondo. ¿a que hora es la salida? Interrogo, con el reloj a punto de las veintiuna horas. .-tranquilo, todavía hay tiempo inquiere lulo.-, entrelazo la mano con cada uno ya mas tranquilo. Suena el celular de alguien y nos indica que la salida del bus es en el anden numero 10, falta claudio Gutiérrez el manager del grupo, lulo comenta que viene con retraso pero que llegara a tiempo. En esa espera los muchachos me cuentan las peripecias de la banda, las tallas entonces se transforman en absolutas protagonistas de la jornada que comienza.
El pulman llega al andén y estamos a minutos del despegue, las miradas de todos buscan a claudio, en la lejanía de bultos y maletas aparece su figura, corre y nos saluda presuroso, pues hay que abordar. el viaje a curacautin es de aproximadamente 10 horas. Ya sentado, miro por la ventana a las manos en alto en la típica seña de adiós, besos, y buen viaje, al costado una mujer se despide calidamente del que me imagino es su esposo y la niña que la acompaña le dedica un fuerte y largo abrazo al hombre con un quebrado ?chao papa?. Lamento que el viaje sea nocturno, pues el paisaje solo serán señaleticas de transito y las típicas rayitas fosforescentes de la carretera.
Lamento además que el periplo sea en la noche, pues el sueño es sagrado y claramente no podré disfrutar placidamente de el. ¿Quién duerme como en su cama en ese pequeño espacio reclinable?, ¿Quién puede dar fe del descanso y relajo en esa maquina con olor a baño por todos lados?, me conforta saber que el sacrificio tendrá como recompensa conocer un nuevo lugar.
En la lejanía de mi cerebro siento bulla de gentes hablando, abro los ojos y miro el reloj, son las siete y pico de la mañana, deslizo la cortina color caca y me sorprende una espesa neblina, me incorporo y una seña me invita a bajar.
De santiago Salí solo con una polera manga corta y el pueblo me da un palmazo brusco de frió.
Los demás acostumbrados al trajín de viajar se acomodan sus chaquetas y yo en medio del ridículo solo con mi polerita cagandome de frió, tarea para la casa me dije asumiendo mi primera vez. Claudio llama por celular al contacto en el pueblo y se entiende de una dirección, abordamos un taxi y nos dirigimos al punto, en un abrir y cerrar de ojos el taxista nos indica que hemos llegado, al bajar nos recibe una bandera de Cuba instalada en la ventana de la casa y en la puerta estaba la Carmen con ojos vidriosos quien nos dedica una cariñosa bienvenida.
Ya en el living de la cómoda casa me distrae la decoración que se encontraba en absoluta armonía con la bandera de la entrada, muebles rústicos, cuadros pintados por alguien en los muros, artesanía absoluta por doquier, con el lulo nos miramos y hacemos un gesto de complacencia, comúnmente ese tipo de adornaje en las viviendas es signo inconfundible de gente con algún pasado o presente político.
La carmen nos ofrece un café y comenta el itinerario que nos espera, a las diez de la mañana un desayuno con los niños y jóvenes que esperan ver a legua york, a las once la clínica de hip hop que todos ansían, a las trece horas el almuerzo de camaradería y en la tarde la tocata dispuesta en la población Manuel Rodríguez, comenta además que en algún minuto antes de la presentación nos llevara a conocer el pueblo y sus atracciones turísticas.
La carmen, mujer robusta y de mejillas ampliamente rosadas, mientras sorbetea el café y nos exige comer el pancito caliente que ha puesto en la mesa, comenta que para ella es un sueño tenernos allí, que tuvo contiendas con su jefatura por el hecho.
Ya en la confianza que seguramente le brindamos se confiesa comunista y argumenta incluso su creencia en dios, y a riesgo de parecer ridícula, como dice el che, nos entrega el porque hace lo que hace. ?yo quiero a mi gente, porque los comunistas primero debemos querernos y después practicarlo?, inmediatamente agrega, .- mi jefa no me quiere porque hago cosas para la gente y con la gente, me exige separar lo social de lo cultural y yo creo que eso es un error, no me quiero transformar en una funcionaria para enfermos, pues los enfermos son los que tienen plata, los que nada les falta, los que de nada se preocupan esos son enfermos y yo estoy para con los sanos, la gente de población, los jóvenes, niños, las mujeres, mi gente, esos son sanos.
Sus palabras me reconfortan, me dan el alivio de que el discurso no es aislado, que efectivamente hay mas comunistas que entienden el deber, de hecho mientras la carmen habla, miro al lulo, que presta atención con ojos brillantes, lo entiendo entonces cómplice de las palabras que esta mujer nos dedica y a pesar que no la conocíamos, lo hace parecer todo lo contrario, nos hace entenderla amiga y por sobretodo compañera.
El desayuno fue común en el restaurante típico de pueblo, cuando ingresamos un alo de sorpresa provoco ver en vivo y en directo al lulo y sus boys, como estrategia, cada uno nos sentamos en mesas separadas primero para sociabilizar y también para rescatar impresiones.
La mesa escogida para disfrutar el café mañanero estaba habitado por un grupo de 10 adolescentes jóvenes, edades promedio 15 a 25 años, para romper el hielo me presento preguntando, ¿Qué opinión tienen de legua york?, la respuesta de un muchacho vestido a lo fanático de coló coló, es decir, poleron, camiseta, jockey, buzo, impregnado de insignias del tan popular equipo de pelotudos. .- ¿quieres la verdad?, dice en voz alta y con un tono intencionadamente irónico. .- claro, respondo para eso estamos.-.
El muchacho empieza un verborrea de quejas en contra el sistema, de las desigualdades a las que se enfrentan los cultores de esta tan atípica forma de hacer música, en referencia directa a lo que pasa en santiago, sugiriendo que por el solo hecho de ser de la gran urbe ya se es ganador, además se queja del porque estos encuentros son tan lejos pues ellos tuvieron que viajar una hora y un bla, bla, bla, bla interminable. Mientras escuchaba sus quejas, porque eso fue todo el rato, lo sentí con una frustración llena de envidia y rabia que debo confesar me molesto, pues, de todo lo que no podía lograr con su grupo, claramente estaba culpando a otros, en este caso a legua york.
Cuando termino, ipsofacto lo inquiero.- ¿y que estas haciendo tu para revertir, todo lo que estas comentando en esta mesa? Como dicen los antiguos, por el lugar, paso un ángel, largos minutos sin decir, el muchacho que denominaremos colocolino, no tuvo respuesta, no supo hilar idea alguna frente a la tan simple interrogante que plante allí. .-Bueno.- Si esperamos que otros nos vengan a hacer la pega, nos moriremos con una interminable frustración de decirnos que no aportamos nada, y claramente legua york, no se quiere morir así, por eso estamos aquí. El remate, debo confesar fue duro, pero creo la ocasión lo ameritaba.
Me imagine que el colocolino si no me quería solo por el hecho de pertenecer al grupo legua york, con mis palabras definitivamente me estaba ganando su odio absoluto, pero bueno pensé, a cada uno según sus capacidades como decía marx.
El conversatorio hiphopero estaba previsto en la casa cultural de cuarcautin, me imagine alguna vieja bodega refaccionada para estas lides, mi sorpresa fue tal al encontrarme con una construcción ajena a cualquier necesidad, en sus entrañas tenia un amplio teatro incluso con el sistema de butacas en relieve como en el cine, salas multiuso, donde me imagino realizaban sus diversas actividades. Si supieran como son la mayoría de las casas para hacer cultura sobretodo en poblaciones en santiago, me dije con un alo de vergüenza. El lulo sugiere hacer la charla en una sala para evitar la dispersión, ya instalado con una pizarra a su costado izquierdo comienza por la presentación del grupo en forma personalizada y sugiere a los asistentes lo mismo.
La cátedra de hip hop debo ser honesto me sorprendió, pues el lulo domina bastante bien la historia de sus inicios, la pizarraza acrílica aguanta paciente cada garabato que el lulo escribe, mapas, cronologías, ideas de los cabros, comentarios propios, solo basado en una sola pregunta, ¿Qué es el hip hop?, las ideas madres del movimiento se entrelazan con cada visión de los que ahí están, la madera con chapa acrílica que al principio se ofrecía desnuda al plumón del lulo, ya no daba abasto para tanto ropaje de letras y líneas.
Mi única atención era al grupo con que compartí en el desayuno, pensé que podían dejar la caga en la cita, observaban atentos, el colocolino, no daba su brazo a torcer, a cada cita pronunciada por el lulo hacia un gesto de no aprobación, como si el tuviera la verdad, sentí la necesidad de preguntarle directamente que pensaba de lo que se estaba hablando, pero entendí que lo sometería al arbitrio de los demás, y la verdad nuestra intención como equipo legua york era justamente poder llegar a ese tipo de personas. Otro socio comenta que el se encuentra ahí por temas técnicos y el lulo sabiamente lo invita a conversar ese tipo de aspectos después de la reunión, solicitándole respeto por los que no conocían nada de hip hop y tenían la intención de instruirse. Hasta ese minuto el homer se mantenía como sabio testigo igual que este que escribe, mas tarde le llegaría su momento, incluso creo que se llevo la tarea mas pesada, pues le toco lidiar con los mas jugosos del grupo, el colocolino simplemente le respiraba en la nuca, pero lo logro, les facilito su computador portátil para que jugaran y hasta les copio en un CD las pistas que habían logrado construir durante el almuerzo, el cabro homer confirmaba así, que el discurso había que transformarlo primero en ejemplo y luego en practica.
Mientras disfrutábamos de un rico pollo al jugo con arroz, un poco más tranquilo de que el colocolino no intervendría con la brusquedad de la crítica ociosa la actividad ese día, pensaba la labor real de este grupo, claro, se puede pensar que escribo por compromiso de amistades, pero no es así. Legua york tiene por tarea la misma conversión del mundo que nosotros y de muchos, la diferencia es que ellos utilizan un instrumento eficaz como es la música, de hecho homer me comentaba que la mayoría de estos grupos apelaban al aplauso del publico y legua york apelaba a la oreja de la gente, ¿Cómo provocar cambios si no se dice lo que se piensa y además se comparte con otros?.
Ya en la sobremesa, observaba atento las carcajadas del lulo con unos niños, no alcanzaba a entender lo que hablaban pero se notaba la picardía típica del sureño en sus dichos, el lulo disfrutaba cada gesto de estos niños, cada palabra, cada historia.
Entendía lo importante que es para este músico, hacerles entender a sus pares que son justamente eso, iguales, que no se es mejor por esto o lo otro y esos niños lo entendían y lo agradecían pues fuera del almuerzo y luego en la tocata a cada rato lo abrazaban y el lulo les retribuía su compañía con responsabilidades, .-si ustedes son de legua york les decía.- y esos niños se sentían protagonistas absolutos.
En el descanso de la tibia tarde sureña, la carmen nos invita a dar la vuelta pactada, primero nos fuimos a un mirador donde el pueblo tiene apostada una virgen y de donde se aprecia el pueblo en forma de postal, la vista nos sorprende, el cielo cubre nuestras cabezas con un celeste impecable, la tierra de la mano con eternos murrales (plantas de moras) te hace la inevitable invitación a comer de ese fruto que en santiago solo se encuentra aprisionado en minúsculos recipientes o transformada en mermelada, en el horizonte al igual que un cuadro de pintor renacentista, se pinta la cordillera con cientos de colores, es así que los verdes azules y grises deleitan la vista.
Devuelta en el improvisado tour, nos detenemos en un complejo turístico, la decoración del lugar es para no olvidar, los viejos durmientes del ferrocarril de antaño, sostienen trozos de madera con indicaciones al visitante, al bajar del vehiculo nuestros pies descansan en una alfombra de pasto, se nota la fragilidad del buen gusto en el espacio, saludamos a los dueños y nos invitan a conocer la estancia, todos los espacios interiores están finamente decorados con tejidos y telares de confección local, me enamoro de las esculturas que se disponen para el arbitrio del que mira, todas hechas de fierro y clavos rescatados de las viejas líneas férreas, un caballo de tamaño real, es el protagonista de la exposición. Nuevamente me sobrecojo frente a una mano con un clavo cruzando su palma llamada, sacrificio, simplemente preciosa.
La piscina y un bosque nativo son la atracción principal, miles de ases lumínicos se entrelazan entre cada árbol que mas bien parecen raíces gigantes en su lucha por emerger como habitantes de un mundo mágico, los muchachos aprovechan el relajo para sacarse unas fotos en la orilla de la piscina, claudio desenfunda su cámara y registra el momento, lulo, homer y cien, se despojan de la vergüenza y hacen unas poses de rockstar, la risa nuevamente se hace prisionera e interrumpe en el silencioso paisaje.
La carmen nos comenta que el paseo termina en una caída de agua, cauta no adelanta nada, se remite a dar referencias vagas, sabiendo que todo lo que hemos visto asta ese momento es nada comparado con lo que nos espera y así es. escondida entre cerros esta la caída de la princesa, una mini cascada natural que brota de la tierra, quedamos impresionados con las imágenes que entran por nuestras retinas, se me imagino las locaciones del filme ?La Misión?, se hace inevitable hurgar en la cueva natural que tiene de fondo, la delgada neblina de agua que desprende el choque de agua mantiene el lugar con el aire fresco, lamentamos al unísono no tener mas tiempo de disfrutar el escenario natural que se nos presenta, de hecho la seña de irnos llega inevitablemente, solo nos queda registrar en fotografía las icreible naturaleza con el orgullo de saberla chilena.
La tocata fue como suelen ser las de legua york, masivas, con participación directa y no meros espectadores, los talleres locales se mostraron, incluso el colocolino y grupo también canto y súper bien para ser sincero. La jornada estaba ya a punto de su clímax y legua york sobre el escenario invita a todos los locales a cantar, de pronto el Plató, se inundo de niños y jóvenes de este pueblo llamado curacautin, si hasta el colocolino subió acogiendo el gesto de invitación de lulo, madres y padres, hermanas y hermanos y abuelas aplaudían a su prole sobre el escenario. La carmen parada a un costado del proscenio miraba con ese típico gesto de que la tarea estaba hecha. En el final las fotografías de costumbre, el colocolino y su grupo se acercan entonces a los chiquillos y agradecen su presencia, entiendo también con ese gesto que se convencieron de que los cabros no son inalcanzables vacas sagradas sino simples pobladores con sueños indestructibles, y registran el momento con la cámara digital que portaban.
El lulo, homer y cien, nuevamente habían cumplido al pie de la letra su objetivo principal, es decir, unir a la gran familia del hip hop, hacerlos uno solo, compartir en esencia cariño.
Son las 21:00 horas y hay que volver a la soledad de humanidades santiaguinas, a esa altura del periplo el cansancio se pronuncia con inevitable brusquedad, son diez horas mas de viaje, durmiendo a ratos, oliendo nuevamente el químico del baño, pero no importa, valió la pena, atrás quedan amigos y cariños inconclusos que sabemos en algún minuto hay que retomar, ¿Cuándo?, el tiempo me imagino se pronunciara. El asiento me recibe calidamente, mis ojos ya no pueden con el agotamiento, el sueño me tironea el pelo, el bus parte, miro a mis compañeros y todos están en el reino de Morfeo me imagino con la tranquilidad de que legua york dejo nuevamente plasmada su marca propia en la piedra de reunión, llamada por los antiguos como Curacautin.
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